Plazas famosas en Roma

Las plazas son el lugar favorito de los romanos. Perfecto para descansar y envolverse en su impresionante historia.

En Roma, las plazas públicas forman parte de su atractivo, son muchas y muy famosas. Si visitas la ciudad con poco presupuesto, son imperdibles para ti, ya que además de ser muy emblemáticas, cuentan con una carga histórica envidiable y además muchas de ellas, están adornadas con obras de artistas de renombre.

Nosotros te compartimos nuestras favoritas:

  • Plaza de «Spagna»

Es una de las plazas más famosas de Roma. Debe su nombre a la cercanía que tiene la embajada de España (ante la santa sede). En realidad muchos opinan que debería llamarse «Piazza di Francia», pues fue el Rey francés, Luis XV, quien donó la escalinata a Roma.

A los pies de la escalinata se encuentra una de las fuentes más singulares de la ciudad, «la fontana della Barcaccia», esculpida ingeniosamente por Pietro Bernini.

  • Plaza del «Popolo»

Es el emblemático escenario que recibía a los visitantes que procedían del norte, por lo que muchos señalan esta plaza como la puerta de Roma.

Actualmente es el punto de encuentro para el pueblo romano, ya que es aquí donde se juntan para conciertos y protestas políticas.

Si visitas esta plaza, te recomendamos que entres a la Iglesia de Santa Maria del Popolo, donde puedes sorprenderte con obras de Caravaggio, Rafel y Bernini.

  • Plaza Navona

Para los romanos, puede ser la plaza barroca más bella de la ciudad. Su peculiar forma se debe al estadio para las competencias atléticas edificado en el siglo I dC.

La fuente principal de la plaza, es una verdadera joya. Realizada por Bernini, quien proyectó con cuatro enormes estatuas de los mayores ríos y símbolos de los cuatro continentes conocidos hasta ese momento.

  • Plaza San Pedro

Aunque la plaza pertenece al estado Vaticano y no a la ciudad de Roma, el acceso es completamente posible sin necesidad de pasar por algún tipo de filtro.

Cuenta con una imponente columnata que rodea la plaza, misma que es obra de Bernini. Su forma asemeja la de dos brazos, los de la Iglesia, que protegen a la humanidad.

Los domingos al medio día, el Papa se asoma por la ventana de su despacho para recitar el «Angelus», con una multitud de fieles reunida en la plaza esperando recibir la Bendición Apostólica.